
No es marihuana, es solo una cerveza, y me pongo a escribir.
Esta vez como muchas otras escribo de la muerte, tanto daño que me haces, tan dueña que eres de nuestras vidas a partir de que nacemos.
Pero hay muchas formas de morir, y esta vez se la voy a dedicar a un amigo y a mí (porque no).
Estoy en medio de una encrucijada, no sé qué hacer.
El poder de mis palabras puede incidir en la vida de un amigo, y entonces, ya no es lo mismo. No es lo mismo cuando uno habla de futbol (tenis en mi caso), de las minas, de tu banda favorita…
Y entonces te das cuentas… cuantas veces dijiste esto o aquello sin pensar que iba a generar esa cascada. Vean el principio de esa gran película “Magnolia”, era eso el destino o había algo externo (quizás alguien que había llevado a esa gente a hacer algo distinto ese día, parte que no se muestra) entonces y después que…
Cuando uno es padre, sabe que cada palabra, cada gesto, significa para un hijo un ejemplo, algo que asimilar, entonces uno trata de cuidarse y dice esto pero aquello calla.
Pero como amigo yo solo hablo, pocas veces pienso que tanto mis palabras pueden influir en sus vidas, y ahora me pregunto, será así con todos.
Recuerdo mi última charla con una amiga, algo de esta manera fueron sus sabias palabras o mi interpretación “yo no quiero ser mala leche (resalto esta aclaración, clave a la hora de decidir, porque entonces realmente ¿es uno quien elige?), pero tendrías que ver que te hace bien que te hace mal, y tomar una decisión en esto también” (obvio que no voy a aclarar a que se refería, lo digo por vos que seguro me vas a preguntar, en un correo aparte, como siempre haces)
Y luego recuerdo mis palabras (esta vez yo en el rol de amigo y no hacía ella) “el ser humano tiene una vida propia y decide que va a hacer sobre ella, pero por sobre todas las cosas, la idea es ser feliz, entonces cuanto vale la felicidad? Que precio estoy dispuesto a pagar por el amor?”
Y a los pocos días tu amigo está muerto.
¿sos culpable?

Ideas, pensamientos, mesclete de cosas. Tomar la decisión que te haga bien es indudablemente la mejor opción... para TODOS, aunque a veces paresca que es mejor quedarse quieto. Pienso en Fausto y su pacto... cosas relacionadas con eso q estamos dispuestos a dar... es muy largo para comentar acá, que quedé pendiente.
ResponderEliminarSee you,
No me interesa ser Aladín, solo quiero al genio.
Gracias por el comentario. Really you need a genius? I don´t think so.
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