
Volvía manejando mi auto, la noche acariciaba la luneta trasera (suena a producto de panadería, pero es un vidrio), no había muchos autos alrededor, estaba tranquila la ruta.
Cuando uno maneja no tiene muchas opciones, hablar con alguien más que esté a su lado, escuchar la radio o alguna música que le pertenece (no por autoría), disfrutar del paisaje, tomar mate o lo que a mi mas me gusta cuando voy solo, pensar...
No son muchas las oportunidades que me da el día en esta época para pensar, y mucho menos para pensar en cosas que no sean obligaciones (trabajo, familia, fiestas de fin de año, etc) por eso trato de aprovechar ese momento de soledad, y sin dejar de prestar atención a mi tarea principal, la de manejar, me sumerjo en lo mas profundo de mi mente y empiezo a buscar de que hablar conmigo, porque pensar no es mas que mantener un diálogo conmigo, hacerme preguntas que no son fáciles de responder, que necesitan elaborar una respuesta apropiada y sincera.
Que difícil que es.
Hoy pensaba que ultimamente me pasa que cada vez que me reuno, suelen hablarse temas del pasado, anectodas.
Me preguntaba entonces que forma una relación. Será un conjunto de recuerdos compartidos qie se reciclan? pero en algún momento algo nuevo tuvo que pasar.
Entonces ese conjunto de recuerdos parte de momentos iniciales donde uno empieza a conocerse y ocurren hechos que con el tiempo se van a mencionar con lágrimas en los ojos por lo divertido o por lo triste, con algo que tomar o caminando con pasos mas lentos de lo habitual.
Será posible formar una relación que no necesite sostenerse del pasado para sobrevivir, que solo sean momentos actuales compartidos sin hacer mención de hechos pasados?
Una vez tuve la oportunidad de disfrutar de algo así, y la verdad vale la pena poder repetirlo.
