Hoy tuve la suerte de encontrarme con un amigo de esos que uno no puede llamar viejo, pues hace poco los conoces, pero que tienen una idea muy clara de la vida de uno, aunque nunca le hayamos contado algo.
Admito que llamo mi atención, la calidad de las palabras que utilizo para describirme después de tanto tiempo.
Parecía conocerme de chico, haber ido juntos de vacaciones, conocer mis lecturas y compartido historias adolescentes.
Me sorprendio que me agradesca estar siempre para escucharlo.
Disfrute mucho este reencuentro, aunque esta vez escucharlo significo enterarme que se va, y probablemente pase mucho tiempo hasta que vuelva a verlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario